5/31/2010

Alfonsina y el mar...

Creo que ya he puesto esta canción...pero me da lo mismo...merece la pena...

El cosechero: Mercedes Sosa

5/12/2010

Bares y personas

La verdad es que los bares son un mundo, un universo paralelo a la realidad. Los días de fútbol me gusta bajar al bar San Jorge, debajo de casa, en Pamplona. Un bar curioso. Con una "fauna" diversa, que le da un aire de ONU, por la variedad de nacionalidades y procedencias de sus parroquianos. Todos saben de fútbol, todos, sobre todo aquellos que superados los límites del etílico del vino, superan en conocimientos y sabiduría al más listo de los entrenadores titulados de la liga, o de la "Champion". Es un bar curioso, repito, por un detalle que hace que repita algunas noches, a pesar de su ruidosa atmósfera, su olor a puro, y a los gritos desesperados de los hinchas futboleros. Ese detalle es la cantidad de periódicos que están a mi disposición: El mundo, El país, Diario de Navarra, Diario de noticias (Navarra), y algunos que no sé que letras impresas contienen, Marca y Sport. Para ser un bar de barrio, con el personal que lo habita, y su aspecto, nadie diría que posee un repertorio de prensa a la altura de los grandes cafés en los que los literatos se reunían a charlar, y arreglar el mundo. En ese bar conocí a una persona, que tampoco encajaba en ese ambiente, yo tampoco, claro. Es Inmanol, un gran conversador (e invitador de mis botellines de agua, que yo correspondo invitando a otra caña o zurito). Hablamos de muchas cosas, sin que nuestra diferencia de edad, 30 años sea un problema. Mientras el fútbol es la banda sonora de nuestras conversaciones sobre política, economía, literatura, cine, y de la vida (gran tema). "Cómo van", me pregunta. "Ni idea", le respondo. Algunas veces, casi de espaldas al televisor, o super plasma, sí en ese bar, un pedazo de televisor de pub de 4 estrellas. Los entendidos en fútbol y vinos nos miran como si fuéramos extraterrestres, al no prestar la debida atención al fútbol. Continúa la conversación. Inmanol cena su bocadillo, apura su caña. Bebo mi agua mineral en vaso de wisky, con hielos. Ojeo el periódico que queda libre. Inmanol apuntilla algún titular. Comienza otra conversación. Insiste en pagar mi botellín de agua. Pago su cerveza. Me pregunta, de nuevo, cómo me llamo. Se le olvida, como se me olvidó su nombre la primera vez que nos conocimos en el bar. Se despide, con la petición de que si nos encontramos por la calle, le salude, que es muy despistado. ¡Pues vamos buenos! Que yo tampoco voy muy atento cuando deambulo por la calle.
Dejo el fútbol, con un resultado que ignoro, y me deja indiferente. Dejo el bar, cruzo la calle, vigilo mi coche. Sí, está bien cerrado. Saludo a los árboles del parque. Busco mis llaves en el bolsillo. Entro y me pongo a escribir estas líneas.

4/25/2010

Códigos de barras


Quien me conoce, sabe perfectamente que tengo dos obsesiones: Los códigos de barras, y los códigos binarios. Aquí, una explicación de los códigos de barras:


Es también conocido en Europa como sistema EAN -European Article Numbering o Numeración Europea de Artículos- es un método de codificación que permite identificar casi de inmediato todo tipo de productos mediante un lector especial conectado a una caja registradora informatizada.

Las ventajas de que ofrece este sistema son varias: Por un lado le permite a los fabricantes, distribuidores y detallistas mantener un control pormenorizado de los movimientos de sus mercancias, y por otro lado evitar errores de cobro e inútiles esperas del cliente ante la caja, proporcionándole además un detallado listado de sus compras.




El código EAN (existen muchos otros, pero ahora solo hablaremos del EAN 13) consta de trece números sobre los cuales figura su correspondiente transcripción en forma de barras. Los dos primeros dígitos representan la asociación que asigna los códigos a las empresas fabricantes y distribuidoras. La Asociación Española de Codificaciópn Comercial (AECOC) tiene atribuido el número 84, por lo que los códigos de todos los artículos producidos por empresas españolas empiezan por esta cifra.

Las cinco posiciones que siguen a la clave del país corresponde al código asignado a la empresa, mientras las cinco siguientes están reservados para designar el producto concreto, numerado por el propio fabricante o distribuidor. El último dígito es una cifra de control, que resulta de aplicar un algoritmo matemático a los otro doce dígitos.

Si en el proceso de lectura del código de barras el número de control no coincide con el resultado de las operaciones indicadas por el algortimo -que la caja registradora efectúa casi de forma instantánea-, esto significa que se ha producido un error y el sistema pide una nueva lectura.

Cada uno de los dígitos está representado como un grupo de siete módulos de tonalidades claras y oscuras repartidas de manera que cada dígito está formado siempre por dos zonas claras y dos oscuras de anchura variable, según el número de módulos contiguos de un mismo tipo. Esta anchura variable es la que permite que el dispositivo lector decodifique las barras del sistema EAN.

4/24/2010

Cosas matemáticas

Multiplicando 111.111.111 x 111.111.111 se obtiene 12.345.678.987.654.321.

Se tardaron 22 siglos en calcular la distancia entre la Tierra y el Sol (149.400.000 Km.). Lo hubiésemos sabido muchísimo antes si a alguien se le hubiese ocurrido multiplicar por 1.000.000.000 la altura de la pirámide de Keops en Giza, construida 30 siglos antes de Cristo.

Multiplicamos 142857 por 7 y nos da cómo resultado un número muy curioso: 7 * 142857 = 999999.

4/14/2010

 
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